lunes, 16 de abril de 2012

El blindaje de Obama


Dejando aparte los resultados políticos de la Cumbre de Cartagena --que serán analizados por sesudos comentariastas en todas partes-- me voy a referir a un tema aparentemente menor de la reunión de mandatarios americanos como es el de su apariencia en televisión. Y, puesto que una pluma tan excelsa como Fidel Castro glosó la hipotética y nunca vista guayabera de Barack Obana, parto de la imagen del presidente americano.
El señor Obama estuvo impecable. Se vistió como hay que hacerlo en estas ocasiones: blazer azul de un material ligero, camisa clara (azul o blanca) y pantalón beige. El blazer es una prenda que puede resultar algo incómoda con un calor como el de Cartagena pero, cuando hace calor, casi todo suele resultar incómodo.
No se entiende muy bien que un señor normalmente bien vestido como el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, se haya dejado llevar por esa moda, que uno no sabe en qué momento surgió en Colombia, de ir a actos elegantes –bodas o conferencias internacionales- en Cartagena en mangas de camisa o con guayabera.
La gente parece que no viera nunca como sale en las revistas de crónica social en guayabera: dan en primer lugar, impresión de suciedad y, como por lo general las fotos son tomadas al cabo de unas horas de fiesta, los caballeros aparecen con prendas arrugadas, caras grasientas y aspecto mantecoso.
¿Quién y cuándo se puso de moda que la gente del interior se case en Cartagena y los señores deban ir en guayabera? Quizá el pistoletazo de salida lo dio García Márquez cuando hizo el ridículo mundial vistiendo una prenda que nadie conocía en Colombia y se disfrazó de vendedor de helados para recibir el Nobel en los frios de Estocolmo.
En fin, me temo que la guayabera que lucen cachacos, paisas o boyacesnes en Cartagena tiene que ver con esa otra moda del vallenato llorón y hortera que se oye por todas partes en Colombia. Quiero decirles que se ven muy mal y que si piensan que los van inmortalizar en fotos o lanzar al mundo por televisión salen fatal. 
Hay una norma no escrita para esos medios y es que el blanco y las camisas de rayas están prohibidas en televisión, además de plantear dificultades a los profesionales de la imagen. Obama, que sabe muy bien que más que para que lo vean unos cientos en personas en un acto público debe vestir para que lo ven millones por la tele, sabe bien esto.
La guayabera está bien para una boda de narcos, traquetos o lavaperros que en el momento del si quiero ya suelen estar borrachos y poco les importa la apariencia personal. Aprendan del señor Obama, les dio sopa con cauchera a todos en la Cumbre y de paso le hizo pistola a Fidel Castro que ensilló sin tener las bestias cuando se burló de su inexistente guayabera caribeña.
No creo, como ha dicho un conocido columnista, que Obama ocultase un blindaje bajo el blazer. Tonterías, el único blindaje que llevaba era el del señor que sabe estar a la altura de la circunstancias.

No hay comentarios:

Publicar un comentario